TRASTORNOS ADICTIVOS CON SUSTANCIAS Y SIN SUSTANCIAS

TRASTORNOS ADICTIVOS CON SUSTANCIAS Y SIN SUSTANCIAS

Se  ha descubierto que el elemento esencial de todos los trastornos adictivos es la falta de control, es decir, el descontrol de la persona afectada sobre determinada conducta, que  al comienzo le es placentera pero que luego va ganando terreno entre sus preferencias hasta llegar a dominar su  vida.     En el momento actual está claro  que las adicciones no  se  limitan  a  las conductas generadas por el  consumo  incontrolable de sustancias (por ejemplo: cannabis, anfetaminas, cocaína, opiáceos, cafeína, nicotina o alcohol), sino que existen hábitos de conducta aparentemente inofensivos que, en determinadas circunstancias, pueden convertirse en adictivos e interferir gravemente en la vida cotidiana de las personas afectadas. Finalmente, es frecuente la combinación de una adicción conductual con una o más adicciones a sustancias.  Así, por ejemplo, el juego patológico se asocia principalmente con el tabaquismo y el  consumo abusivo de alcohol. A continuación se detallan los signos de abuso a sustancias y de las adicciones comportamentales: SIGNOS PRIMARIOS DEL ABUSO DE SUSTANCIAS O DE UNA ADICCIÓN  SIGNOS FÍSICOS Los cambios repentinos en el apetito o de peso. Algunas drogas hacen que las personas coman más y aumenten de peso. Otros suprimen el apetito y aumentan las tasas metabólicas, lo que resulta en una pérdida de peso notable. Cambios en los patrones de sueño. Las drogas y el alcohol pueden hacer que alguien se despierte con frecuencia en medio de la noche, que tenga insomnio o duerman mucho más de lo normal. Cambios en los hábitos de higiene. La complacencia o el letargo pueden hacer al adicto no ducharse, afeitarse, cepillarse los dientes, usar maquillaje, o cuidar...