La colaboración empresarial que transforma vidas en Marbella

Hay una frase que probablemente te has dicho alguna vez, aunque nunca en voz alta: “eso no me puede pasar a mí”. La escuchamos en la sala de espera, en la cena de empresa, en el vestuario del club de golf. Es la frase más humana y, a la vez, la más equivocada que existe. Porque nadie llega al mundo con un manual de instrucciones para el dolor. A nadie le enseñan, en el colegio ni en casa, qué hacer exactamente el día que un despido, un divorcio, una pérdida o una soledad que puede empujarnos a buscar cualquier cosa que alivie el malestar durante un rato, aunque no sea la mejor salida. Y cuando ese día llega —y llega, tarde o temprano, a todos— cada persona responde con las herramientas que tiene.

Así empieza casi siempre una conducta adictiva o una dificultad emocional. No por debilidad de carácter. Por una carencia de herramientas que, sencillamente, nadie se ocupó nunca de entregarte.

Tú tampoco eres inmune. Ni yo. Ni la persona más sólida, exitosa o admirada que conoces. La adicción y el malestar emocional no distinguen entre quien dirige una empresa y quien la limpia por las noches; entre quien parece tenerlo todo resuelto y quien lo pide a gritos. Distinguen, únicamente, entre quien tuvo la suerte de que alguien le enseñara a sostener el golpe y quien tuvo que aprenderlo solo, tarde, o nunca.

Puede que ese día para ti aún no haya llegado. Pero es muy probable que ya le haya llegado a alguien de tu entorno más cercano: tu hijo adolescente que últimamente cambia y no sabes muy bien por qué; un socio que empieza a fallar en cosas que nunca fallaba; alguien de tu equipo que ya no es quien era; una amistad sobrepasada por la ansiedad o la depresión. O puede que a esa persona el golpe la haya dejado sin nada: sin una habitación propia, sin una familia que le apoye mientras intenta salir. Porque hay un último matiz que casi nadie considera hasta que lo ve de cerca: querer salir no basta si no tienes ni un apoyo donde sostenerte mientras lo haces.

Frente a ambas realidades —la que aún se puede prevenir a tiempo, dándole a alguien las herramientas que puede que a ti, quizá, también te faltaron, y la que ya necesita un techo para poder tratarse— nuestra ciudad tiene una respuesta con más de 40 años de experiencia: Horizonte Proyecto Hombre. Que esa respuesta llegue a tiempo, para cualquiera de nosotros, depende en buena parte de que empresas como las que forman la red de CIT Marbella decidan sostenerla.

La prevención que llega antes de la primera llamada

Prevenir no siempre significa evitar que algo suceda. Muchas veces significa proporcionar a una persona herramientas para afrontar mejor aquello que todavía no ha llegado.

Horizonte Proyecto Hombre lleva más de cuatro décadas trabajando en este ámbito. La entidad, fundada en 1983 y declarada de Utilidad Pública, desarrolla programas de prevención y tratamiento de las adicciones y las dificultades emocionales, adaptados a distintas edades y circunstancias. Ese trabajo se sostiene, además, sobre una política de transparencia que permite a cualquier empresa o ciudadano conocer cómo se gestionan sus recursos: las memorias de actividades, los informes de auditoría, los estatutos de la entidad y su política de gestión de calidad están publicados y accesibles en su web. Esta claridad en la gestión refuerza la confianza en cada programa y en cada intervención preventiva.

Uno de ellos es el Programa de Prevención Escolar, dirigido al alumnado desde Educación Primaria hasta Bachillerato. A través de sesiones grupales dentro del horario lectivo, se trabajan habilidades personales y sociales, educación emocional, toma de decisiones y actitudes que actúan como factores de protección frente a las adicciones, tanto con sustancias como sin ellas, y frente al malestar emocional.

Durante 2025 se impartieron 93 talleres en 8 centros educativos, con 2.684 alumnos beneficiarios directos: 1.279 chicos y 1.405 chicas. Pero quizá el dato que mejor explica el alcance del programa sea otro: se estima que llegó indirectamente a 10.736 personas. Porque cuando se trabaja con un alumno, en realidad también se está trabajando, de alguna manera, con su familia, su entorno y la comunidad educativa. Una conversación en el aula puede parecer algo pequeño. A veces no lo es.

La prevención adquiere todavía más importancia cuando se desarrolla en entornos donde los recursos son más limitados.

En 2025, varias entidades empresariales y sociales hicieron posible que el Programa de Prevención Escolar de Horizonte llegara a centros educativos públicos de Marbella con recursos económicos limitados para financiar este tipo de intervenciones. Entre ellas, Marbella Dutch Business ClubClub de Leones Marbella – Lengua Alemana y Rotary Club Marbella International.

Es un ejemplo de algo que merece la pena destacar: la colaboración privada puede hacer posible que una intervención preventiva llegue precisamente allí donde resulta más difícil financiarla.

No se trata únicamente de aportar dinero. Se trata de conseguir que un programa pueda estar presente en un colegio que, de otro modo, quizá no tendría esa posibilidad. Y esta es una de las oportunidades que tiene por delante el tejido empresarial de Marbella.

Cuando prevenir ya no es suficiente

Hay otra realidad que necesita recursos. Personas que ya han desarrollado un problema de adicción o dificultad emocional (o ambas al mismo tiempo) que quieren iniciar un proceso de recuperación, pero que se encuentran con una dificultad añadida: no tienen una estructura familiar, económica o social que pueda sostenerlas durante ese camino.

Para ellas existe la Vivienda de Supervisión al Tratamiento (VST) de Horizonte. La VST es un recurso residencial temporal para personas que se encuentran en la fase inicial del tratamiento y necesitan un entorno estable y supervisado antes de continuar hacia la Comunidad Terapéutica. Allí reciben acompañamiento terapéutico, supervisión profesional y apoyo para recuperar hábitos, asumir responsabilidades, gestionar sus emociones y prepararse para las siguientes etapas del proceso.

En 2025, 13 personas fueron atendidas directamente en la VST y 23 familiares se beneficiaron de forma indirecta. Detrás de esas cifras hay una realidad que conviene mirar de frente. Para quien cuenta con vivienda, familia y recursos, disponer de un lugar estable mientras recibe tratamiento parece algo lógico, casi garantizado. Pero para quien no tiene nada de eso, la situación es radicalmente distinta: sin un techo donde sostenerse, el tratamiento puede no llegar a producirse, el malestar puede agravarse y una familia —quizá como la tuya— puede romperse por completo. A veces, la diferencia entre reconstruir una vida o perderla está en un lugar donde poder empezar de nuevo.

Una empresa no tiene por qué colaborar siempre de la misma manera

Aquí es donde la responsabilidad social empresarial puede adquirir un significado especialmente concreto. No todas las empresas tienen las mismas posibilidades. Tampoco tienen por qué colaborar de la misma forma. Una compañía puede decidir apoyar económicamente el Programa de Prevención Escolar para que llegue a un nuevo centro educativo. Otra puede contribuir al sostenimiento de la VST. Una tercera puede aportar aquello que ya forma parte de su actividad: materiales, servicios, mantenimiento, tecnología, comunicación u otros recursos que puedan ser necesarios. Y también existe la posibilidad de participar en las iniciativas solidarias que Horizonte desarrolla a lo largo del año.

La experiencia de 2025 demuestra que estas fórmulas ya forman parte de la realidad de la entidad. Fundación Fuerte (entidad sin ánimo de lucro, con sede en Marbella cuyo fin es canalizar las actividades solidarias de Fuerte Group Hotels) tuvo una participación destacada en la organización y financiación de sus principales eventos de recaudación y en el mantenimiento de los programas de prevención y tratamiento.

La pregunta, entonces, no es si Marbella responde. Es si tu empresa ya forma parte de esa respuesta.

Prevenir también forma parte de la responsabilidad empresarial

La prevención no termina en los colegios. Horizonte desarrolla también programas dirigidos a las familias, al ámbito comunitario y al entorno laboral.

En 2025, el Programa de Prevención Familiar realizó 34 talleres, con 63 beneficiarios directos y 252 indirectos. Su objetivo es proporcionar a padres, madres y referentes educativos herramientas para afrontar dificultades relacionadas con la crianza, mejorar la comunicación y actuar de forma temprana ante posibles situaciones de riesgo. También existe un Programa de Prevención Laboral, dirigido a empresas y trabajadores, que aborda la promoción de la salud, el bienestar emocional y la prevención de riesgos relacionados con el consumo de sustancias y otras conductas que pueden afectar al entorno de trabajo. En 2025 participaron dos empresas y 23 trabajadores. Es una línea de trabajo especialmente cercana al mundo empresarial: las propias empresas también pueden convertirse en espacios de prevención.

Y detrás de cada programa hay personas

Horizonte cuenta con un equipo profesional interdisciplinar junto a una red de voluntariado que complementa el trabajo de los equipos. En 2025 fueron 64 las personas voluntarias que participaron en la actividad de la entidad.

Los programas terapéuticos —el Programa Base, el Programa Concilia, el Proyecto Joven y la Ayuda y orientación familiar— ofrecen una atención integral para el tratamiento de adicciones y dificultades emocionales, combinando modalidades ambulatorias y residenciales y proporcionando recursos de reinserción social y laboral, así como opciones que permiten compatibilizar la recuperación con la vida laboral, formativa y familiar.

Todo responde a una misma idea: no hay una única realidad detrás de una adicción y, por tanto, tampoco puede haber una única respuesta.

Una oportunidad para la red empresarial de Marbella

Las empresas forman parte de la ciudad mucho más allá de su actividad económica. Generan empleo, crean relaciones, participan en la comunidad y tienen capacidad para impulsar cambios que van más allá de su propio ámbito de actuación.

Horizonte quiere, a través de CIT Marbella, acercar esa capacidad empresarial a una necesidad concreta y urgente: que la prevención y el tratamiento lleguen a tiempo a quienes más lo necesitan.

Una empresa puede ayudar a que un programa de prevención llegue a un colegio. Puede contribuir a mantener una vivienda para personas que necesitan continuar su tratamiento. Puede aportar recursos propios. Puede apoyar una iniciativa concreta.

No hace falta que todas hagan lo mismo. Lo importante es que cada una pueda encontrar una manera de participar que sea viable y que tenga un impacto real.

La experiencia de Horizonte demuestra que ese apoyo ya está dando resultados y que la colaboración entre entidades sociales y empresas puede traducirse en algo tan concreto como que la prevención llegue a las aulas o que una persona pueda disponer de un lugar estable mientras intenta reconstruir su vida.

La prevención empieza mucho antes de que alguien pida ayuda

Quizá esa sea la parte menos visible de todo este trabajo.

Cuando un programa de prevención funciona, muchas veces no sabemos qué problema se ha evitado. No hay una historia que contar porque esa historia nunca llegó a producirse. Pero sí podemos decidir que esos recursos estén disponibles. Y ahí las empresas tienen un papel que va más allá de la aportación económica.

Pueden ayudar a que un profesional llegue a un aula. A que una familia encuentre orientación. A que un adolescente tenga herramientas antes de necesitarlas. O a que una persona que ya ha dado el paso de pedir ayuda tenga un lugar donde continuar su proceso.

A través de estea artículo en la web de CIT Marbella queremos facilitar ese encuentro entre las empresas que quieren implicarse y Horizonte Proyecto Hombre, para estudiar conjuntamente qué modalidad de colaboración puede encajar mejor con las posibilidades y la actividad de cada compañía.

Porque a veces una empresa no necesita hacer algo extraordinario. Solo necesita decidir que, dentro de sus posibilidades, quiere formar parte de algo que importa.

Para conocer las posibilidades de colaboración

Horizonte Proyecto Hombre Marbella
C/ Galveston, 5 · 29601 Marbella (Málaga)
695 192 835 / 952 775 353
info@horizonteproyectohombremarbella.org
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