Orden de prioridades

Por Álvaro Gutiérrez, Coordinador PIVESPORT

Es curioso cómo nuestro orden de prioridades puede cambiar de un día para otro. Hace ya algunos años, cuando comencé mi aventura en Pivesport y, por lo tanto en la Asociación Horizonte, recuerdo con cariño cómo cuando planteamos el proyecto de implementar actividad física en la Vivienda de Apoyo al Tratamiento, un compañero aseguró que los chicos ya hacían deporte, a lo que respondí, siempre con amabilidad, que tenía serias dudas de ello, no por el estado de forma física de “nuestros niños” sino por el concepto de actividad física que estábamos manejando.

Por aquel entonces, ya llamaba la atención el que para nuestra Asociación fuera una de las prioridades el implementar un programa de actividad física controlada y supervisada, que haciendo uso de los beneficios ya más que conocidos del deporte, persiguiera alcanzar otra serie de objetivos y encontrar la forma de transferir todo lo aprendido y experimentado a otros ámbitos de la vida.

Como en todo, el tiempo te da o te quita la razón, y años después nos encontramos en una situación en la que, debido al estado de alarma decretado por el gobierno, podemos observar con un simple vistazo a la actualidad o a las redes sociales cómo cambia el orden de prioridades de las personas cuando no tenemos acceso a las banalidades que nos rodean.

Curiosamente, aquellas profesiones que antes de la crisis no tenían relevancia para la sociedad, hoy en día los llamamos héroes y la actividad física se ha convertido en protagonista de muchos hogares para tratar de mantener la estabilidad psicológica y emocional, además de la forma física.

Este cambio de prioridades debe hacernos reflexionar. Ni un sanitario/a, transportista, reponedor o tendero es menos importante que otros trabajadores por no salir en televisión todos los días, ni debemos menospreciar el potencial de la actividad física y su impacto en el estado emocional.