Justos por pecadores (*)
Está demostrado que las emociones mueven las conductas mucho más que la información. Ocurre con las campañas electorales, con las decisiones de compra y, lamentablemente también, con situaciones de supuesta necesidad como el escándalo al que asistimos durante estos días en el que un desalmado se ha valido de su hija enferma para remover conciencias […]
